Pecado capital de la medicina:Mentirle a los pacientes
Dr. Franklin Escobar Zárate, Dra. Kimberly Araya Mellado.
Es evidente que los tiempos han cambiado. Nuestras poblaciones han mejorado en conocimiento y preparación. Cada vez nos encontramos con personas más educadas, que investigan los temas antes de asistir a una consulta e, incluso, en ocasiones saben mucho sobre un tema, realizando verdadera investigación médica antes de tomar decisiones.
Hace unos años, una paciente llegó a consulta. Le pedimos que se acostara para realizarle un ultrasonido y, de la forma más incómoda, brincó hacia la camilla. Los estudiantes que estaban presentes se rieron por la manera en que lo hizo. Le pregunté a qué se dedicaba y me respondió que tenía una granja de cabras. Luego, nos preguntó: “¿Cuántas ubres tiene una cabra?”. No sabíamos nada al respecto y nos vimos como unos ignorantes en ese tema. Ella nos explicó con claridad, de forma concisa y fácil de entender, sin burlarse ni mentir, a pesar de notar que desconocíamos completamente el tema. Ese día, fuimos un poco menos ignorantes gracias a ella.
A veces, como médicos, utilizamos términos “simplificados” que, según nosotros, ayudan a que los pacientes entiendan, pero que en realidad generan mitos, malas interpretaciones y prejuicios sobre procedimientos o padecimientos.
Algunos ejemplos:
“Señora, usted tiene ovario poliquístico, así que no va a poder quedar embarazada. No es necesario que planifique”.
Lo correcto sería explicarle que su condición puede representar subfertilidad; que tiene menos posibilidades en un año, pero no es estéril, y que si no desea embarazarse, debe usar un método anticonceptivo.
“Su bebé tiene una circular de cordón”.
Si se menciona —aunque no es obligatorio— debe explicarse qué significa y cuál es el plan de manejo. Si no, solo genera angustia innecesaria.
“Sí, señora, ese es el tapón mucoso”.
Información vaga y sin valor clínico si no se contextualiza adecuadamente.
La causa por la cual estos mitos siguen perpetuándose es porque los médicos los mantienen vivos, generando una percepción errónea y poco científica en la población sobre muchos aspectos de la medicina.
Por eso, debemos tomarnos el tiempo necesario para explicar con cuidado, sin crear conocimiento falso en las personas, y mucho menos menospreciarlas pensando que no entenderán si se les explica con claridad.
¡Nunca debemos mentirle a los pacientes!